Por Lucía Rekofsky

¿Por qué comparar los subtítulos hechos por un aficionado con los de Netflix? ¿No se supone que, por ser un servicio pago, debería ofrecer subtítulos de buena calidad? ¿O al menos de mejor calidad que los fansubs?

Hace unos meses, mientras veía una serie de animé en Netflix, me ocurrió algo bastante particular. Mientras los personajes dialogaban, inesperadamente los subtítulos dejaron de verse en pantalla. En un principio, pensé que estaban mal sincronizados, pero me di cuenta de que no eran ni uno ni dos los faltantes, sino que el capítulo avanzaba y estos nunca regresaron.

Si bien no era la primera vez que los subtítulos de Netflix me defraudaban, esta vez ni siquiera pude criticarlos debido a que brillaban por su ausencia.

Aunque parezca increíble, esto nunca me había ocurrido en las páginas de animé no oficiales, en donde los capítulos están subtitulados por aficionados.

Como profesional, lejos estoy de defender la calidad y la procedencia de los fansubs, pues en muchas ocasiones, están plagados de errores de todo tipo. No obstante, debo admitir que sentí curiosidad por investigar y por establecer una comparación entre ambos tipos de subtítulos.

Para comenzar, decidí tomar un capítulo de la plataforma y compararlo con el subtitulado por aficionados. Elegí el capítulo 54 del animé Naruto Shippuden. A continuación, podrán leer el análisis de cada grupo de imágenes.

Lo primero que noté en el capítulo de Netflix fue la ausencia de los tres componentes que suelen aparecer en la canción de apertura (opening). El karaoke suele estar formado por la letra de la canción en japonés (kanji), la traducción al español y la pronunciación japonesa escrita con el alfabeto latino (romaji). Este modo de subtitular tanto las canciones de apertura como las de cierre está muy impuesto en el mundo del animé, por lo que considero que debería tenerse en cuenta como modelo a la hora de subtitular este tipo de animación.

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De acuerdo con las normas del subtitulado, para la traducción de gráficas y de carteles se utiliza la mayúscula, sin puntuación. La forma de subtitular carteles en los fansubs, en general, varía mucho. Si bien en algunas ocasiones los subtitulan según las normas estipuladas, en muchas otras no respetan ninguna pauta específica o, directamente, no lo hacen.

En el capítulo de Netflix, se puede ver que optaron por las mayúsculas, pero a medida que el capítulo avanza, aparecen otros carteles subtitulados en minúscula y, además, mal segmentados. Es decir que, en este aspecto, ambos sitios poseen las mismas falencias.

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En la siguiente comparación, se observa un claro error de traducción en la versión de Netflix. En cambio, los fansubs lograron transmitir lo que dice el personaje y utilizaron la terminología adecuada para el contexto específico de la serie.

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En el siguiente grupo de imágenes, en el subtítulo de Netflix se lee una frase que no es de uso frecuente y, por lo tanto, carece de naturalidad en el idioma español.

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En los fansubs, es habitual conservar una gran cantidad de términos en japonés (como se explicó antes, se utiliza el sistema denominado romaji para adaptar la grafía japonesa fonológica y gráficamente al sistema de escritura latino). Esta modalidad se aplica a nombres de técnicas, estilos de pelea, lugares, etc. Sin embargo, el traductor profesional siempre debe buscar equivalencias de estos términos en el idioma meta.

En el siguiente ejemplo de los fansubs, se visualiza que el nombre de la técnica de pelea de un personaje está subtitulado con el sistema romaji. Considero que, en este caso, la versión de Netflix supera a los fansubs pues se optó por una equivalencia en nuestro idioma.

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Sin embargo, en el mismo capítulo se invierten los roles. En la traducción de los fansubs decidieron traducir al español los nombres de un conjunto de sellos y en la versión de Netflix prefirieron el romaji.

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En la cultura japonesa suelen usarse honoríficos para referirse a las personas. Estos sufijos se pueden ubicar al final del nombre o del apellido e indican el tratamiento o la relación entre dos personas. No usar honoríficos significa que existe una gran cercanía entre los hablantes. Esta información es un dato muy interesante para los espectadores de animé. Por este motivo, en la mayor parte de los fansubs están incluidos, como se puede ver a continuación.

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La palabra «honorario» no es la adecuada pues, en la actualidad, está más vinculada con el significado de «arancel». Pese a contener este error léxico, el sentido del enunciado es más acertado que en el subtítulo de Netflix:

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En esta opción, el sentido de la frase se pierde por completo, a tal punto que no se entiende a qué se refiere. El enunciado «Sakura llama a Naruto por su nombre.» plantea diversos interrogantes: ¿el resto de las personas utiliza otro nombre para referirse a Naruto? ¿Cómo tendría que llamar a Naruto si no fuese por su nombre? Lo que sucede en esta escena es que Sakura no emplea ningún honorífico para dirigirse a Naruto debido a la relación informal y a la confianza que existe entre ellos.

Y lo mejor lo dejé para el final. A continuación, verán una imagen que hablará por sí misma y, luego, la versión de los fansubs.

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Para poner en contexto al lector, explicaré brevemente la situación. El personaje se encontraba leyendo un libro. Lo que leía apenas se escuchaba. Es decir, era un murmullo que, como todo traductor audiovisual sabe, debe subtitularse.

Pero parece ser que Netflix hizo una traducción «un tanto» literal del japonés. Otra vez, puede observarse que no se llevó a cabo ningún proceso de corrección.

Los fanáticos del animé, muchas veces, deben recurrir a ver ciertas series o capítulos en páginas no oficiales, debido a que estos no pueden verse por ningún otro medio con la facilidad que se ven de esa forma. Al ser grupos formados por personas sin estudios ni capacitación en lo que respecta a la traducción, abundan errores de toda clase.

Cuando empecé a ver animé en Netflix, creí que la calidad sería superior a la de los fansubs. Lamentablemente, me encontré con traducciones del mismo nivel o incluso de un nivel inferior.

Netflix es una megaempresa internacional que posee millones de clientes en todo el mundo, que pagan un arancel por el servicio. Es una plataforma que lanza sus propias series y películas que, de hecho, gozan de un gran prestigio. Entonces, si se ocupan de contratar a excelentes guionistas, directores, productores, actores y demás profesionales, ¿por qué escatimar en gastos a la hora de contratar profesionales de la lengua? ¿Por qué menoscabar un contenido audiovisual y el nombre de una empresa con subtítulos y doblajes de baja calidad?

Esperemos que en un futuro (cercano), los subtítulos y los doblajes solo estén en manos de traductores y correctores profesionales para que los amantes de las series y las películas podamos disfrutar de un buen producto en todos sus aspectos.

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