¿Subtitulás y querés conocer más sobre festivales de cine? ¡Prepará los pochoclos! 🍿

Por Lucía Rekofsky.
El diálogo con clientes directos, como directores o productores, es parte de nuestro día a día como subtituladores. La dinámica de ida y vuelta que se da al conversar sobre sentidos, interpretaciones y situaciones enriquece no solo al proyecto final, sino a todos los profesionales involucrados en el trabajo. Gracias a estas conversaciones a lo largo de los años, pude generar vínculos con algunos directores o directoras con quienes había trabajado, por lo que me invitaron, en más de una ocasión, a los estrenos de sus películas o documentales.
Además, no solo por mi profesión, sino por mi gusto personal por el cine, asistí a distintos festivales de la Argentina, como el BAFICI, el Buenos Aires Rojo Sangre, el MUBI Fest y el Festival Internacional de Cine de las Alturas. Sin embargo, en este artículo, me gustaría centrarme en el último en el que pude participar.
Mi increíble experiencia en la 11.ª edición del Festival Internacional de Cine de las Alturas comenzó el pasado 15 de mayo en San Salvador de Jujuy. Tuve el honor de que una directora con la que trabajo desde ya hace unos años me invitara a ser jurado de dos competencias en el marco del Festival, que, si bien tuvo su actividad principal en San Salvador de Jujuy, también organizó proyecciones y charlas en otros lugares de la provincia, como en Purmamarca, La Quiaca, El Carmen y San Pedro.
El primer día, llegué al Festival para una sesión de presentaciones de pitch de la que formaron parte tres cortos y tres largometrajes. Un pitch es una exposición breve en la que los directores, productores, guionistas o colaboradores explican la trama, la motivación, el público objetivo, la financiación disponible o requerida para la filmación, entre otras cuestiones. Fue una jornada muy enriquecedora que, además de regalarme historias conmovedoras e interesantes y brindarme información invaluable, me permitió adentrarme más en el mundo audiovisual que tanto disfruto. Sumado a esto, pude conocer a otros profesionales de la industria y dialogar con ellos, como directoras, coordinadoras de otros festivales, actores y actrices.
Luego de este primer día, comenzó mi maratón festivalera al máximo. Fui a un conversatorio sobre el tratamiento de la memoria en documentales y a una presentación que dio el director y actor Daniel Hendler sobre su trayectoria y sus proyectos. Además, estuve presente en la proyección de películas y documentales argentinos y latinoamericanos, como Un cabo suelto, dirigida por Daniel Hendler; Belén, dirigida por Dolores Fonzi; El último blues del croata, dirigida por Alejandro Suárez; Isla negra, dirigida por Jorge Riquelme Serrano; y Diciembre, dirigido por Lucas Gallo.
El domingo 17 de mayo, se realizó la ceremonia de cierre, en la que se anunciaron las películas y los cortos ganadores de premios otorgados por asociaciones, productoras, empresas y otros festivales. Creare Traducciones, el estudio de traducción que fundé junto con mi colega Luciana Salusso en 2018, tuvo el placer de entregar dos premios.
Disfrutar de las distintas producciones audiovisuales y poder interactuar personalmente con directoras y directores reconocidos de la región andina y de Latinoamérica fue una oportunidad maravillosa. Vivir el cine de esta manera, inmersa incluso en las etapas previas a una filmación, me permitió profundizar mis conocimientos y hacerme de valiosos contactos, ya que el networking que se puede lograr en estos encuentros es muy fructífero para cualquier profesional que se dedique a la TAV.
Como reflexión final, me gustaría recalcar que trabajar con la industria audiovisual nacional o limítrofe nos permite vivir estos momentos inolvidables, que nos impulsan a crecer, a expandir nuestras redes personales y profesionales, a conocer lugares y culturas, a aprender de los temas más impensados y, por supuesto, a apasionarnos cada día más por lo que hacemos. Por todas estas razones, no importa si ya se dedican a la traducción audiovisual o si aún están estudiando, recomiendo la experiencia de ir a festivales y a eventos relacionados con el cine, para charlar e intercambiar ideas con las personas con quienes trabajamos e interactuamos todos los días.
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