Música, doblaje y traducción: una conversación con Nicholas Saunders

Por Karina Gargiulo.
El viernes 28 de agosto, Nicholas Saunders participó en el HispaTAV (IV Congreso Hispanoamericano de Traducción Audiovisual) con la ponencia «Adaptar canciones y crear relaciones nuevas entre significantes», donde abordó los desafíos de la traducción y adaptación musical para la pantalla y la escena. Además, tras el congreso, dictó un taller intensivo de dos días, centrado en las claves técnicas y creativas de la adaptación de canciones.

Nicholas es licenciado en Filología Hispánica y coautor, junto con Iñaki Torre, del Manual de traducción y adaptación de canciones para doblaje y teatro musical, obra pionera en lengua castellana. Es coordinador de la Escuela de Doblaje de Canciones y de la Escuela de Traducción Audiovisual. Compagina la docencia de Lengua, Literatura e Inglés en secundaria y bachillerato con la organización e impartición de cursos y conferencias universitarias (UAM, UM, Toulouse e HispaTAV).
Se formó en teatro musical en la Escuela Memory y como pianista acompañante con Gustavo Piqué. Cuenta con trayectoria como actor de doblaje en títulos como Harry Potter y la Orden del Fénix, Dexter o South Park.
Tuve la oportunidad de charlar con él para hacerle algunas preguntas sobre su experiencia con la adaptación de canciones:
Dado tu perfil tan multidisciplinario de músico, docente y adaptador, cuando trabajás con una canción, ¿la escuchás primero como músico, como traductor o como espectador?
Yo creo que se hace todo a la vez, porque hay que fijarse en cómo el público recibe esa canción y luego hay que hacer el análisis desde el punto de vista técnico. Ahí, la música y el texto son, de alguna forma, un todo indisoluble. Hay que mirarlo todo de manera conjunta.
En tu libro Manual de traducción y adaptación de canciones para doblaje y teatro musical, hablás del concepto de cantabilidad*. Para adaptar canciones, ¿hay que tener conocimientos sobre música? ¿Dónde podemos adquirirlos?
Los conocimientos de música ayudan, pero también es cierto que hay adaptadores de canciones que se dedican a esto profesionalmente y que lo hacen muy bien, y no tienen formación musical desde el punto de vista teórico, pero sí tienen cierta sensibilidad musical, o cierta predisposición al ritmo, que es algo que les ayuda. Creo que la formación musical no es lo más importante. Ayuda; sin embargo, se pueden adaptar canciones sin tener una formación musical muy amplia, pero sí teniendo otras cualidades, como la predisposición al ritmo, por ejemplo.
¿Qué tipo de problema te da más dolores de cabeza?
Creo que lo más difícil siempre son los versos cortos, porque ahí pueden confluir muchos problemas, como semánticos y rítmicos. Hay muchas cosas que son difíciles, pero lo más complicado quizás es enfrentarse a versos cortos, que es algo que ocurre muchas veces.
Después de tantos años trabajando como docente, ¿hay algún error o dificultad que seguís viendo aparecer?
Creo que profesionalmente la adaptación musical se está haciendo en general bastante bien. Pero sí que es cierto que a veces, en proyectos en los que no se cuenta con gente experimentada, se encuentran fallos. Y, generalmente, lo que noto en los cursos es que lo que más cuesta al principio es la parte rítmica, como, por ejemplo, encuadrar bien los acentos.
¿Cómo la pasaste en el HispaTAV en la Argentina?
Ha sido una experiencia estupenda. La organización es magnífica. El equipo humano que hay detrás realmente da gusto, porque están atentos, no solo durante el congreso, sino durante toda la preparación. He tenido contacto con los organizadores durante varios meses y ha sido un proceso muy fácil llegar hasta aquí. Realmente, una experiencia recomendable.
¿Qué consejo le darías a la gente que quiera adentrarse en el mundo de la adaptación de canciones?
Escuchar mucha música, escuchar muchas canciones adaptadas, bien adaptadas, y buscar posibilidades de colaboración. Es un nicho muy específico, pero siempre hay gente armando proyectos de teatro, porque la adaptación de canciones es algo que no solo se aplica a lo audiovisual. Incluso hay más trabajo en lo que es el teatro. Una manera de adentrarse puede ser esa: buscar proyectos donde uno pueda implementar esos conocimientos que mucha gente no tiene.
Agradecimientos: A Nicholas Saunders, por prestar su tiempo para sumarse con tanto entusiasmo a esta conversación con generosidad, y al Comité Organizador del HispaTAV, por impulsar y respaldar este tipo de encuentros que nos hacen crecer como comunidad profesional.
* Cantabilidad (singability, término acuñado por Low en 2003): cualidad de un texto o melodía que permite que se pueda cantar de manera fluida, natural y cómoda con la música.
–