¿Es Argentina racista? ¿Y qué formas de tratamiento existen en inglés y en castellano?

Por Maximiliano Damián Cuadrado.
Mucho se habló sobre la falta de jugadores afroargentinos en nuestra selección durante el último Mundial de fútbol. Gente de todo el mundo se preguntó por qué no tenemos ninguno, e incluso el actor afroestadounidense Samuel L. Jackson llegó a decir que la Argentina es un país racista porque no participan jugadores africanos en la selección.
Nunca se puede generalizar, ya que siempre va a haber personas racistas en todas partes del mundo, pero ¿es racista el hecho de que no se vea gente de color?
Ahora bien, ¿por qué no tenemos muchos «negros»?
Nuestro país no importó tanta mano de obra africana durante el período de la esclavitud en el territorio como sí lo hicieron Brasil y los Estados Unidos. Además, la Argentina la abolió oficialmente en 1853, mientras que Brasil recién lo hizo en 1888 y los Estados Unidos en 1865. Brasil fue el último país del continente americano en erradicar esta práctica, por eso allí hay mayor cantidad de afrodescendientes.
Durante la guerra de la Independencia argentina, a partir de 1810 se le prometió a la población africana la libertad por prestar su servicio militar. Además, tuvo lugar desde 1864 la guerra de la Triple Alianza o guerra del Paraguay, de la que participaron muchos afroargentinos y en la que perdieron la vida muchos de ellos.
Asimismo, los afrodescendientes fueron víctima de las epidemias de cólera y de fiebre amarilla que arrasaron los barrios más pobres, en los cuales muchos vivían en condiciones desiguales.
Los afrodescendientes que sobrevivieron a todos estos flagelos fueron mezclándose con los criollos y con personas de otros orígenes. En la Capital Federal la población pasó de tener un 7 % de extranjeros en 1895 a tener un 50 % de extranjeros en 1914, y la inmigración exigía el reacomodamiento de todos para lograr una integración social.
En nuestro país no existió la segregación racial como sí ocurrió en los Estados Unidos o en Sudáfrica, países en los que las personas de color tenían que usar distintos baños, escuelas y transportes. En la Argentina, en cambio, la población logró integrarse de distinta manera.
Cabe destacar, además, que nuestro billete actual de 10.000 pesos tiene en el anverso las imágenes de Manuel Belgrano, creador de la bandera argentina, uno de los máximos héroes de la guerra de la Independencia, y de María Remedios del Valle, auxiliar en las Invasiones Inglesas y heroína de la guerra de la Independencia como parte del Ejército del Norte, quien tenía ascendencia negra, blanca e indígena.

¿De qué formas nos referimos a la gente de color en inglés y en castellano?
En el idioma inglés, varias personas prefieren el término Black en vez de African American, porque no se identifican como afroestadounidenses. Estas personas pueden referirse a sí mismas, por ejemplo, como afrocaribeñas u afrolatinas. Por eso, Black y African American no siempre son sinónimos.
Lo correcto para referirse con respeto a un grupo en general es Black: Black students, Black faculty members, etcétera, y no Blacks.
No se debe usar el término minority para hacer referencia a las personas de orígenes étnicos y raciales diversos. Es mejor decir people of color/students of color.
Las alternativas negro y persona de color son válidas para referirse a las personas de esta raza, tal y como señala el Diccionario de la lengua española.
El Diccionario incluye entre las acepciones de negro persona o raza «de piel oscura o negra» y señala, por otro lado, que la locución de color alude a la persona «que no pertenece a la raza blanca, y más especialmente que es negra o mulata».
También son adecuadas otras alternativas como de piel oscura o de raza negra, aunque no estén recogidas en el Diccionario, por no considerarse locuciones fijas.
En los Estados Unidos existe también el acrónimo BIPOC, que significa Black, Indigenous, and People of Color, el cual se usa en contextos sistémicos o institucionales a fin de resaltar la discriminación que sufren estos grupos y demostrar la solidaridad entre las comunidades de color.
Estos son algunos términos ofensivos y anticuados del idioma inglés:
Negro es en inglés una palabra ofensiva y obsoleta en la modernidad, debido a su asociación con la segregación y la esclavitud, aunque siga formando parte de los nombres de instituciones históricas, como el United Negro College Fund (UNCF, Fondo Universitario para Estudiantes Negros Unidos). En algunas regiones de Hispanoamérica, la palabra negro se usa como forma de tratamiento para referirse a una mujer o a un hombre de esa raza, o incluso con el sentido de «persona muy querida», tal y como indica el Diccionario de americanismos.
Colored es un término anticuado y rechazado por la comunidad, aunque permanezca en el nombre histórico de la National Association for the Advancement of Colored People (NAACP, Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color).

Mulatto es un término arcaico utilizado durante el período de la esclavitud para describir a las personas de ascendencia negra y blanca, el cual es muy ofensivo y tampoco se debe usar. Mulato en castellano es un término del sistema de castas colonial que designaba a la persona con un progenitor africano subsahariano y un progenitor europeo/español. Mestizo, a su vez, designaba a la persona con un progenitor indígena americano y un progenitor europeo/español. Zambo designaba a la persona con un progenitor indígena americano y un progenitor africano subsahariano.
En la película estadounidense Do the Right Thing (1989), de Spike Lee, el personaje del actor John Turturro, Pino, un inmigrante italiano que vive en Brooklyn (Nueva York), profiere groserías e insultos estereotipados sobre las personas de raza negra: «You gold-teeth, gold-chain-wearing, fried-chicken and biscuit-eating monkey, ape, baboon, big thigh, fast-running, high-jumping, spear-chucking, 360-degree basketball-dunking, titsoon, spade, mulignan».
Video: https://www.youtube.com/watch?v=gLYTObRhcSY (1.59)
Y lo resuelven de esta forma en los subtítulos de la aplicación Mubi: «Tú, dientes de oro, usador de cadena de oro, chango comedor de pollo frito y bizcochos, mono, babuino, piernudo, corredor veloz, saltador de alturas, tirador de lanzas, zambullidor de pelota de baloncesto de 360 grados, titsoon, moreno, mulignan».
Las alternativas usador, comedor, saltador, tirador y zambullidor no quedan muy naturales en castellano; hubiera sido más conveniente recurrir a alguna alternativa con que usa, que come, que salta, que tira, etcétera. Ditsoon (que también se escribe titsoon o titsun) es un término peyorativo del argot italoestadounidense para referirse a personas de piel oscura, en particular afroestadounidenses; es una deformación de la palabra italiana tizzone, que significa «carbón encendido» o «brasa». Se asocia algunas veces con términos similares como mulignan (que deriva de la palabra italiana/siciliana mulignana, que significa «berenjena» en dialectos del sur de Italia). Spade era también otra forma ofensiva de referirse a personas de piel oscura.
Nigger es otro insulto que utilizan mucho en esta película, tanto los italoestadounidenses como los puertorriqueños que comparten el barrio de Bedford-Stuyvesant (Bed-Stuy), ubicado en el distrito de Brooklyn. Este término, a diferencia de negro en inglés, no forma parte del nombre oficial de ninguna institución anglosajona; su uso está completamente vetado e ilegalizado en registros institucionales en todo el mundo angloparlante.
Según las palabras de Carlos Mina en su libro Tango. La mezcla milagrosa, «[n]uestro proceso de integración fue exitoso y bastante pacífico, sobre todo al compararlo con otros equivalentes que contaron con fronteras intermediarias: los límites barriales de Nueva York, donde aún perdura la violencia, o las multifronteras de los Balcanes, donde se masacraron cientos de miles de personas, o las líneas divisorias de la ex Unión Soviética».
Podemos apreciar por lo expuesto que lo afro sigue presente en nuestra sociedad; podemos encontrarlo en muchas palabras de raíz africana, tales como tongo, zambo, candombe, maní, zamba, batuque, quilombo, bochinche, bambula, chimango (Ricardo Rojas, Eurindia, 1924), en nuestra cultura popular, en la gastronomía y en varias expresiones artísticas, como ser la música y el ritmo del tango. En nuestro país, según palabras de Sabato, el tango fue el resultado del hibridaje. En los suburbios de Buenos Aires y Montevideo es donde cuajan los primeros tangos como fusión de ritmos españoles, americanos y africanos.
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