Darcy Paquet y los subtítulos que ayudaron a globalizar el cine coreano

Por Karina Gargiulo.
Recientemente, se estrenó en HBO Max K-Everything, una serie documental que explora cómo Corea del Sur se convirtió en «la influencer del mundo». Dividida en cuatro episodios —«K-pop», «K-food», «K-fashion» y «K-film»—, la producción recorre distintos fenómenos de la llamada hallyu u «ola coreana».
Producciones como Las guerreras k-pop y Parásitos o incluso el fenómeno viral de Gangnam Style ayudaron a expandir la cultura coreana a una escala global. Pero esa cultura no llegó sola.
Detrás de esa expansión global hubo traductores, subtituladores y localizadores que hicieron posible que millones de personas pudieran comprender y disfrutar esas historias y conectar emocionalmente con ellas.
El traductor detrás del cine coreano
Uno de los nombres que aparece brevemente en K-Everything es el de Darcy Paquet, una figura fundamental en la internacionalización del cine coreano.
Paquet es subtitulador, crítico de cine e investigador especializado en cine coreano. Llegó a Corea del Sur en los años noventa y, desde entonces, trabajó activamente en la difusión del cine del país hacia audiencias internacionales. A lo largo de su carrera, participó en la traducción y el subtitulado de más de quinientos títulos coreanos.
Su trabajo fue clave en un momento en el que el cine coreano todavía era poco conocido fuera de Asia. Mucho antes de que películas como Parásitos ganaran premios internacionales o de que las series coreanas dominaran plataformas de streaming, Paquet ya ayudaba a construir ese puente cultural a través de los subtítulos.
En entrevistas sobre su trabajo, Paquet también ha compartido algunas reflexiones sobre el proceso de subtitulado. Antes de comenzar una traducción, destaca la importancia de investigar el contexto histórico, social y cultural de la obra. En algunos casos, esto implica leer sobre el período en el que transcurre la historia o profundizar en referencias que pueden no resultar evidentes para una audiencia internacional.
Una vez completada la traducción, el trabajo tampoco termina allí. Paquet menciona la revisión y corrección como etapas fundamentales del proceso, así como la segmentación de los subtítulos. Un subtítulo bien segmentado permite seguir la lectura de manera natural, mientras que una segmentación deficiente puede dificultar la comprensión incluso cuando la traducción es correcta.
Otro aspecto que Paquet ha señalado como especialmente valioso es la posibilidad de trabajar en contacto con directores y creadores. Tener acceso a quienes concibieron la obra permite resolver dudas, comprender mejor las intenciones detrás de determinadas escenas y tomar decisiones de traducción más informadas. No todos los traductores tienen esa oportunidad, pero, cuando ocurre, el resultado suele beneficiarse enormemente de esa colaboración.
La barrera de los subtítulos
Durante años existió la idea de que las audiencias occidentales no querían consumir contenido subtitulado. Sin embargo, el crecimiento global del cine y las series coreanas terminó desafiando un poquito esa idea.
Tras ganar el Oscar por Parásitos, el director Bong Joon-ho expresó: «Una vez que superen la barrera de los subtítulos, descubrirán muchísimas más películas increíbles».
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